Congreso Nacional: el rol ambiguo de la primera dama

https://contracorriente.red/wp-content/uploads/2024/07/unnamed-2024-07-13T095304270-1024x673.png

Marisela Bonilla, esposa de Luis Redondo, presidente del Congreso Nacional (CN), ocupa el cargo de directora de Agenda Social, desde el cual representa al Legislativo en actividades nacionales e internacionales. Aunque el puesto ejerce funciones públicas visibles, carece de claridad institucional y transparencia en el manejo de recursos.

Actividades públicas y representación internacional

Bonilla ha coordinado la instalación de la III Legislatura, organizado el Congreso Infantil y participado en reuniones con organismos internacionales y diplomáticos. Destacan su asistencia al Foro Parlamentario Contra el Hambre de América Latina y el Caribe en Santiago de Chile (junio de 2023) y encuentros con la FAO, junto con la diputada Xiomara Hortencia Zelaya y la diputada Isis Cuéllar.

A nivel nacional, Bonilla ha estado presente en actos de apertura de obras hospitalarias y en la entrega de aportes destinados al Congreso Infantil, coordinados por entidades como Childfund, el Programa Mundial de Alimentos y la embajada de El Salvador. De acuerdo con diputados entrevistados, que la esposa del presidente del Congreso asuma la agenda social no constituye una práctica reciente, aunque no existen documentos oficiales que detallen si recibe alguna remuneración por ello.

Financiamiento y transparencia: carencias institucionales

Desde febrero de 2024, el CN registra un fondo de gastos de representación de 200 mil lempiras mensuales, sin información sobre los beneficiarios ni las liquidaciones correspondientes. La planilla del Congreso no refleja pagos directos por el cargo de directora de Agenda Social, aunque fuentes internas indican que Bonilla recibe gastos de representación, sin detalles sobre montos ni procedimientos.

La falta de claridad en la gestión de los recursos del Legislativo ya había sido expuesta anteriormente. Indagaciones de Contracorriente revelaron la asignación de 200 millones de lempiras en subvenciones sin registro de beneficiarios, además del empleo de tarjetas de crédito institucionales para cubrir desembolsos personales y viáticos. Un ejemplo es que, en junio de 2023, se notificaron 1 millón 237 mil lempiras en viáticos internacionales sin especificar a quiénes se destinaron; en otros periodos, también se documentaron erogaciones que oscilaron entre 400 mil y 500 mil lempiras.

El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) señala que este tipo de nombramientos puede derivar en posibles conflictos de interés por la cercanía familiar con autoridades de alto nivel. El abogado Luis Urbina, jefe de la Unidad de Investigación del CNA, explica que la Ley de Transparencia obliga a divulgar acuerdos, dietas, viáticos y gastos de representación, aun cuando se trate de cargos ad honorem, obligación que en el caso de Bonilla no ha sido atendida.

Contexto histórico y manejo de fondos

La trayectoria de diversas esposas de presidentes de poderes públicos refleja precedentes de manejo poco transparente de recursos. La exprimera dama Rosa Elena Bonilla fue sentenciada a 14 años de prisión por fraude continuado y apropiación indebida de caudales estatales, luego de administrar cerca de 94 millones de lempiras provenientes de donaciones y programas sociales.

El CNA igualmente señala un incremento de parientes con alto grado de consanguinidad y afinidad dentro del Estado, llegando en 2024 a contabilizar 115 funcionarios, distribuidos en 47 instituciones que abarcan el 43% del presupuesto nacional y con un acceso potencial de 175 mil millones de lempiras. Este panorama muestra una tendencia de concentración de poder que avanza sin mecanismos claros de supervisión.

Restricciones a la rendición de cuentas

Contracorriente envió una petición al presidente del Congreso, Luis Redondo, y al departamento de comunicaciones para aclarar el puesto de Bonilla, su salario y la posibilidad de recibir viáticos, pero no obtuvo contestación alguna. El CN tampoco proporcionó un enlace directo con la directora de Agenda Social, dejando sin aclarar la organización oficial del cargo.

El rol de la esposa del presidente del Legislativo combina funciones públicas con acceso a recursos, pero mantiene vacíos significativos en transparencia y rendición de cuentas, replicando prácticas históricas en la gestión de fondos públicos. Este panorama plantea retos para la gobernabilidad, la supervisión ciudadana y la fortaleza institucional del Congreso Nacional.