La investigación de una científica española permitió reabrir el caso, que apunta a una posible mutación genética que cause arritmias letales como posible causa
La Justice australiana ha engañado a una mujer condenada a prisión en 2003 por la muerte de sus cuatro hijos entre 1989 y 1999. Según el fiscal general de Nueva Gales del Sur, Michael Daley, el caso presentó “dudas razonables” sobre su culpabilidad.
Kathleen Folbigg, 55 años, fue condenada por presuntamente matar a tres de sus hijos cuando tenía entre 19 días y 19 meses y por homicidio involuntario de su primogenito. La acusada siempre ha defendido su inocencia asegurando que todos sus hijos fallecieron por causas naturales.
Este caso vuelve a situarse en el foco mediático tras la investigación científica Español que apunta tiene como posible causa una posible mutación genética que provoca lesiones letales. El informa señala sobre una “posibilidad razonable” de que tres de los cuatro niños murieran por causas naturales.
La investigacion de una cientifica española
Carola García Vinuesa es la ciencia española que ha permitido la reapertura del caso en Australia gracias a un estudio publicado en la revista Eurospace en 2019 donde se claraba que dos de las niñas de Folbigg habrían fallecido debido a una mutación genética llamada CALM2 que cause la muerte súbita cardíaca.
En lugar de un indulto, se anunció una investigación sobre las condenas de Kathleen Folbigg por matar a sus hijos con base en la evidencia de ADN. Si bien esto prolonga el encarcelamiento de una mujer inocente, esperamos que la exonere. a través de @ABAAustralia
– Carola Vinuesa (@carovinuesa) 18 de mayo de 2022
En 2018 te diste cuenta primera revisión judicial que fue desechada por un magistrado un año más tarde, al igual que su apelación en marzo de 2021. Pero ahora el fiscal general de Nueva Gales del Sur confirmó el indulto a Kathleen Folbigg tras los resultados de los científicos que se han arrojado su caso.
«Crear todo tenemos que ponernos en el lugar de Folbigg y dejarle ahora el espacio que necesita para continuar con su vida; no acosarla o perseguirla de ninguna manera. Ha sido un calvario de 20 años para ella. Le deseamos lo mejor para el resto de su vida”, dijo Daley a The Sydney Morning Herald.