‘Lugar, lugar, lugar’. Uno pasea por Central Park, por los coquetos caminos y umbrosos cerca del estanque, en la esquina sureeste, entre el murmullo de las hojas y el canto de los pájaros, y escucha un sonido seco. ‘Lugar, lugar, lugar’. El ruido se multiplica cerca del Wollman Rink, la pista de hielo más famosa y bonita de Nueva York, una postal navideña esencial de la Gran Manzana, a la sombra del Plaza y del Pierre. ‘Lugar, lugar, lugar’. Cuando se sube al sobrio mirador el Wollman Rink, con el inestimable trasfondo de los edificios ‘art decó’ y del nuevo rascacielos filiforme de Manhattan, aparece un mar de pistas de tenis azules y en miniatura…. Ver Más
Ver Más noticias…
La guerra del ‘pickleball’: jugar a las palas se pone serio