Comunidades tienen tiempo para analizar planes de salud antitabaco y ampliar espacios libres de humedad | Compañía

Comunidades tienen tiempo para analizar planes de salud antitabaco y ampliar espacios libres de humedad |  Compañía
Un hombre fuma en una terraza del parque de San Telmo, en Las Palmas de Gran Canaria.Ángel Medina G. (EFE)

Técnicos de las comunidades autónomas quieren analizar la estrategia del Ministerio de Sanidad contra el tabaco. Los directores de Salud Pública, que reúnen a estos jóvenes, quieren estudiar un texto que pretende reducir el número de fumadores y la exposición al estado de ánimo de los no fumadores, en particular los niños pequeños. Para ello será necesaria la aprobación de la estrategia que, en todo caso, por la Comisión de Salud Pública tenderá a pasar por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde está representado por el ministerio y las autonomías al más alto nivel.

La idea era que durante la reunión de estos jóvenes se votara el texto, pero ciertos directores de salud pública (el día 12 del año ni un año en la carga) habían celebrado una reunión monográfica, y presentaron los alegatos considerados. Entonces lo confirman fuentes sanitarias a EL PAÍS.

Así, al igual que el texto, habrá un preámbulo para poder tomar medidas efectivas, que impondrán una legislación que tenderá a basarse en el texto que finalmente se adopte. Algunos de los medios más controvertidos están al aire. El documento al que tienes acceso en este periódico no se concretará si revisas tabaco en terrazas o en vehículos particulares. En este sentido, la literalidad de la estrategia se limita a lo siguiente: “Ampliación legislativa de espacios sin humedad del tabaco y sin aerosoles de cigarrillos electrónicos y productos vinculados a determinaciones del ambiente comunitario y social al aire libre y en determinados espacios del ámbito privado . , particularmente con la presencia de menores”.

El borrador de Plan Integral de Prevención y Control del Tabaco (PIT) 2024-2027 Se basó en buena salud en un texto que establecía una lista para verificar este caso dos años, pero la ministra de Sanidad de entonces, Carolina Darias, quedó en un cajón. Una de las primeras intenciones que mostró la nueva titular, Mónica García, fue dar un nuevo impulso a la lucha contra el tabaco, que avanzó enormemente con las leyes que se aprobaron en 2005 y 2009, pero que se había visto frenada en los últimos años. años.

El texto, de más de 140 páginas, tiene 22 objetivos añadidos a cinco metas principales. Aquí están los siguientes:

Prevenir el inicio del consumo de tabaco y productos asociados

Los objetivos, entre otros, de “desnormalizar el consumo de tabaco y productos afines en los espacios públicos y en el entorno privado” y de “reducir el porcentaje de jóvenes que inician el consumo de tabaco y productos afines” son la intención explícita de equipar tabaco con legislación relativa al vapeo y otras formas de tabaco. Ahora hay mucha más laxitud, lo que permite que todo aquel que comercialice estos productos pueda promocionar sus redes sociales o festivales, además de vender en la práctica todo lo establecido. La estrategia que quiere acabar con todo esto, porque estas nuevas formas de fumar han demostrado ser una puerta de entrada al tabaco y a un producto adictivo, como la nicotina.

De esta forma, también aparece la intención de gravar el tabaco «con el fin de registrar un incremento en los precios de estos productos». Estudios internacionales demuestran que es una de las medidas más efectivas disponibles actualmente para reducir el consumo de tabaco.

Promover el abandono del hábito tabáquico y facilitar ayuda para dejar de fumar

Sanidad pretende incrementar el porcentaje de exfumadores y garantizar, en el sistema nacional de salud, la equivalencia a toda la población accediendo a programas para dejar de fumar con intervenciones de “reconocida eficacia”. Para ello, se propone incorporar al menú básico de los servicios farmacéuticos “todos los productos farmacéuticos que, de acuerdo con la evidencia científica, sean aptos para el tratamiento del tabaquismo”. Actualmente, una intención anual es suficiente para que los consumidores consuman al menos 10 caladas de cigarrillos que hayan intentado dejar durante el último año.

Reducir la exposición ambiental a las emisiones de tabaco y productos asociados.

Este punto se centra en algunas de las medidas más debatidas socialmente, que el texto expresa con la inconcreta fórmula de «aumentar los espacios libres del hombre», expuesta anteriormente. Aunque el trabajador no debe mencionar las terrazas, tanto el ministro como el secretario de Estado de Salud Pública se han mostrado partidarios atentos al estado de ánimo en estas ambiciones. Si quiere hacerlo, tenderá a proponer una ley que lo detalle.

Promotor de la investigación aplicada y la vigilancia del control del tabaco.

Sanidad que quiere reforzar la investigación sobre la epidemiología, la prevención y el tratamiento del tabaquismo teniendo en cuenta los determinantes de la salud; la relación con los efectos sobre la salud del consumidor y la exposición a los productos del tabaco, los dispositivos que administran nicotina, los productos a base de hierbas para fumar y otras formas de consumo, a los aromas utilizados en el tabaco y los cigarrillos electrónicos, las relaciones entre el consumo de tabaco y otras conductas adictivas y la promoción del conocimiento del tabaco ecológico petróleo y productos asociados.

Fortalecer la coordinación y creación de alianzas

Sanidad no cuenta con algunas de las competencias que precedieron al plan. Para sufrir impuestos, por ejemplo, hay que trabajar conjuntamente con el Ministerio de Vivienda, que suele mover un expediente. El prestatario también ha puesto en marcha estrategias conjuntas con comunidades autónomas y municipales para fomentar el desarrollo de ordenanzas municipales que prohíban el riego de colillas en la vía pública y espacios naturales.