El hallazgo de un polvo blanquecino llevó al Servicio Secreto de Estados Unidos a evacuar la Casa Blanca el domingo en la noche, mientras El presidente Joe Biden se hallaba fuera, en la residencia de Camp David. Una prueba preliminar sobre esos polvos ha revelado este martes 4 de julio que se traficaron con cocaína.
La alarma se da porque Washington no es infrecuente recibir amenazas de atentados terroristas con elementos toxicos enviados en polvo. En 2001, el país fue asesinado por una serie de envíos de ántrax, un agente biológico mortal en polvo blanco, luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre.
Lo que ahora se sabe que es cocaina halló en la biblioteca de la Casa Blanca, en la planta baja del edificio. Es una de las pocas salas que están abiertas a grupos de turistas, que acceden previa reserva por medio de sus representantes en el Capitolio o de las embajadas.
Esta biblioteca es parte de las instalaciones que dononde vive o trabaja el presidente. El Servicio Secreto tiene además un registro detallado de todas las entradas y salidas del rectinto, además de grabaciones de cámaras que pueden identificar fácilmente quién tuvo acceso a esa sala.
Agentes del Servicio Secreto estaban en una ronda rutinaria el domingo cuando encontraron el polvo blanco. El complejo fue evacuado alrededor de las 20:45 del domingo hora local, y los bomberos y equipos médicos de la capital acudieron a hacer pruebas sobre la sustancia en caso de que fuera un material tóxico. En breves instantes determinaron que era cocaína.
La familia del presidente viajo de la Casa Blanca en Camp David, Maryland, el viernes. Volviendo a Washington, este martes por la mañana, para participar en las festividades del 4 de julio, día de la Independencia.
Varios republicanos han atacado al presidente por este hallazgo que investiga el Servicio Secreto, sin pruebas de que la droga fuera de los residentes del complejo presidencial o sus allegados. “Nunca hallaron cocaína en la Casa Blanca cuando allí vivía Trump”, dijo el diputado conservador de Indiana Jim Banks en la red social Twitter. “Los Biden no son dignos de vivir en la Casa Blanca”, agregó.
Con el presidente, estaban en la Casa Blanca el viernes su mujer e hijo mayor Hunter, además de dos hijos de este último, Finnegan y Beau, y su mujer, Melissa.
Hunter Biden ha sido objeto de continuos ataques de los republicanos por sus negocios en el extranjero, sus problemas con el fisco y su adicción a las drogas. El ha admitido su drogodependencia en un libro, y ha dicho que está curado de ella. Recientemente se declaró culpable de falsedad en la declaración de renta y tenencia ilícita de un arma.