«Israel tiene derecho a defenderse, pero dentro de la legislación humanitaria internacional»

El Alto Representante de la Unión Europea, Josep Borrell, ha ofrecido esta mañana una rueda de prensa en la Delegación de la UE en Pekín para comentar la visita oficial a China que ha realizado desde este jueves y hasta hoy. «Unos días muy intensos», ha concedido, en los que se ha reunido con el ministro de Exteriores, Wang Yi, para preparar la cumbre UE-China que se celebrará «antes de final de año». Su agenda, centrada en la relación bilateral, el déficit comercial y la guerra en Ucrania, se ha visto opacada por el estallido de la crisis en Gaza.

«La comunidad internacional debe hacer lo máximo posible para prevenir un agravamiento aún mayor de la situación que pueda expandirse por la región. [Desde la UE] reafirmamos nuestra firme condena a los ataques indiscriminados de Hamás y realizamos un llamado para detener la violencia, cualquier ataque contra civiles y la liberación de rehenes», ha manifestado Borrell, quien ha comentado el asunto con su homólogo chino. «Sin duda estamos de acuerdo en que la única solución a largo plazo para esta crisis que ocurre cada tres o cuatro años es trabajar en la solución de dos Estados».

El Alto Comisionado ha reconocido, sin embargo, que dicho modelo «no es una solución para mañana, pues afrontamos momentos críticos en Gaza» y ha criticado que «la petición de Israel de que la gente salga de Gaza es simplemente imposible. Consideramos que esta advertencia es algo bueno, pero deben dar más tiempo». «Israel tiene derecho a defenderse, pero este derecho tiene un límite que es la legislación humanitaria internacional», ha añadido.

Rivalidad y cooperación

Con respecto a la relación bilateral, Borrell ha enfatizado la necesidad de equilibrar los vínculos económicos, como evidencia el nuevo récord marcado por el déficit comercial en 2022: 396.000 millones de euros a favor de China. «Esto no debería ser solo consecuencia de las desventajas competitivas entre la UE y China, debe haber otras razones estructurales relacionadas con las condiciones de acceso al mercado para las empresas europeas. Hemos hablado mucho de las causas y las consecuencias de este déficit, teniendo en cuenta que las exportaciones de China a Europa están al nivel más alto de la historia, y que la revolución tecnológica está cambiando la estructura de los bienes que intercambiamos», ha apuntado.

«La conclusión es que, a pesar de nuestras diferencias, todavía hay espacio para la cooperación. No tenemos el mismo sistema político ni el mismo sistema económico, no es un secreto, pero hay espacio para la cooperación porque los retos más importantes que el mundo afronta no pueden solucionarse sin una involucración sólida de China». El Alto Comisionado ha destacado el cambio climático «como el primero de ellos, pues China quema tanto carbón como el resto del mundo junto», también el nivel de endeudamiento de países en desarrollo.

Borrell ha incidido en la idea de «desarriesgar» –popularizada bajo el término «de-risking»–, «algo sobre lo que hablamos mucho». «Nadie considera la idea de ‘desacoplar’ [‘decouple’] la economía de la UE de China. La magnitud de nuestras relaciones comerciales es tan grande que aunque quisiéramos, que no es el caso, no podríamos. Expliqué en profundidad que se trata de reducir dependencias excesivas». El español ha recurrido al ejemplo del paracetamol. «Cuando llegó la pandemia descubrimos que en Europa no producíamos un solo gramo pese a tener la industria farmacéutica más potente del mundo. Luego llegó la guerra y vimos que éramos muy dependientes de los hidrocarburos. Diversificar es cuestión de sentido común y, por cierto, China hace lo mismo».

Este viaje coincide con la investigación iniciada por la Comisión Europea a mediados del pasado mes de septiembre para evaluar los subsidios de China a su industria de vehículos eléctricos, un posible caso de competencia desleal que podría derivar en aranceles punitivos. Dicha maniobra evidencia una nueva estrategia de la UE en su relación con el régimen, más firme en la defensa de sus intereses. «No queremos ser proteccionistas pero a veces tenemos que protegernos», señaló ayer Borrell en una conferencia conjunta con Wang Yi, evento organizado por las autoridades chinas del que fueron excluidos la mayoría de medios internacionales presentes en China, entre ellos ABC.

El Alto Comisionado también ha subrayado hoy la importancia de la guerra en Ucrania. «Rusia representa una enorme amenaza para nuestra seguridad. Estamos comprometidos a apoyar a Ucrania a la hora de enfrentar la invasión rusa y pedimos a China que tenga en consideración esta situación tan complicada», ha declarado. «Hemos insistido en la necesidad de no apoyar militarmente a Rusia, hasta ahora China no ha proporcionado armas a Rusia, y es importante que nos ayuden a evitar la elusión de sanciones».

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