el jefe de Grupo WagnerYevgeni Prigozhin, ha arremetido este viernes contra la oligarquía rusa y el Ministerio de Defensa, lo que originó un enfrentamiento con el Gobierno de Putin sin precedentes. A las críticas de Prigozhin unidas después de la dirección de las tropas mercenarias, que aseguró qu’su propio Ejército había bombardeado con misiles sus campos de entrenamiento, dejando «muchas víctimas»: «El golpe -destacaron fuentes de Wagner en su canal de Telegram- ha sido asestado por militares del Ministerio de Defensa ruso”.
La acusación del líder mercenario Resume otras declaraciones extremadamente críticas contra el Alto Estado Mayor ruso pronunciadas desde el cuarto trimestre de la guerra en Ucrania, igualmente incisivas con la jerarquía militar y política rusa, pero que nunca han tenido como objectivo al presidente Vladímir Putin. Mientras, progresivamente, el Grupo Wagner ha ido reduciendo sus efectivos en Ucrania.
Prigozhin personalizó sus ataques frente a ministro de defensa ruso, Serguéi Shoigú, al asegurar qu’éste llegó particularmente a Rostov para llevar a cabo un cabo una operación para destruir la Wagner PMC. Las palabras de Prigozhin resultaron respaldadas en un vídeo verificado en el mismo canal de Telegram, en el que se mostró una escena en un bosque donde ardían pequeños incendios y los árboles parecían haber sido rotos a la fuerza. Las imágenes van acompañadas de un mensaje de texto: “Se ha lanzado un ataque contra los campamentos del PMC Wagner. Muchas víctimas. Según testigos presenciales, el ataque fue lanzado por la retaguardia, es decir, por el Ejército ruso».
El bombardeo llevó al responsable de Wagner a Promete Vengar Las Muertes, a la vez que advertía que esto “no es un golpe militar”. Sin embargo, advertía que los 25,000 miembros qu’asegura tener alistados en sus unidades van a averiguar «por qué está ocurriendo el caos en el país».
Las críticas de Prigozhin llevaron al Gobierno ruso a desmentir los hechos ya anunciar la apertura de una causa penal contra el por incitar a la rebelión armada. “Las alegaciones difundidas en el nombre de Yevgeny Prigozhin no tienen fundamento”, informó el Comité Nacional Antiterrorista. El Código Penal ruso castiga con penas de prisión de entre 12 a 20 años la rebelión armada.
Horas antes, el propio Prigozhin emitió una entrevista en su canal de Telegram en la que incidía en que tanto la oligarquía rusa como el Ministerio de Defensa ruso habían engañado a Putin para invadir Ucrania. y que habían presionado al presidente Putin para atacar Ucrania y que Volodimir Zelenski nunca fue la amenaza que vendieron. “No tuvo la intención de atacar Rusia con la OTAN, están engañando a la gente”, dijo.
Guerra basada en engaños
El jefe de Wagner explicó que la razón de la invasión hubiera sido la defensa de las poblaciones de origen ruso que residían en la región de Donbás, sino más bien por el interés de la oligarquía y las élites rusas de colocar a los suyos y hacer de Ucrania un Estado títere. “Ucrania no ha estado bombardeando Donbass pendante estos ocho años”, afirmó Prigozhin, quien aseguró que los ataques de las fuerzas ucranianas se limitaron a las zonas ocupadas por las autoridades prorrusas.
«El Ministerio de Defensa está tratando de engañar a la gente, tratando de engañar al presidente y contar la historia de que hubo una agresión de Ucrania, y de que iban a atacarnos junto a la OTAN, pero la llamada operación especial del 24 de febrero se inició por completamente diferentes razones», dijo. En este sentido, Prigozhin dijo que «la guerra era necesaria para que un puñado de personas» lograran promocionarse, para que el ministro de Defensa «recibiera una condecoración de mariscal», y para «instalar» al diputado prorruso Viktor Medvedchuk como presidente de Ucrania.
Prigozhin aseveró que la guerra se podría haber evitado y que hasta donde él sabe, Zelenski “estaba listo para cualquier acuerdo. Todo lo que tienen que hacer era salir del Olimpo y negociar”. “Nuestra guerra santa con los que atacan al pueblo ruso, con los que intentan humillarlo, se ha convertido en un tinglado, o mejor dicho, en un chantaje elevado al rango de ley”, mantuvo el jefe de Wagner.