Urna Secreta y Caos: El Comité Federal del PSOE en 2016

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El 1 de octubre de 2016, el Comité Federal del PSOE atravesó una de las jornadas más intensas de su historia reciente, un episodio que pasó a conocerse como el “Comité Federal de Puerto Hurraco” y que supuso el cierre de la primera etapa de Pedro Sánchez al frente de la secretaría general del partido, en un clima marcado por acusaciones de manipulación y fuertes disputas internas.

De acuerdo con material inédito presentado recientemente, los sectores enfrentados, conocidos como “sanchistas” y “susanistas,” protagonizaron una batalla campal política que se extendió por más de 12 horas. Uno de los momentos más polémicos fue la aparición de una urna secreta tras una decisión impulsada por César Luena, entonces secretario de Organización del partido. La urna, ubicada discretamente en un cuarto trasero de la sala, buscaba permitir una votación secreta para decidir sobre la continuidad de Sánchez frente al PSOE, una medida duramente cuestionada por los opositores de su liderazgo.

El telón de fondo de este enfrentamiento residía en que Pedro Sánchez se negaba a permitir la abstención en la investidura de Mariano Rajoy, al tiempo que trataba de cerrar un entendimiento con Podemos y los independentistas. La idea de celebrar una votación secreta apareció como reacción al miedo a posibles presiones externas si la elección se realizaba a mano alzada. No obstante, los sectores críticos rechazaron esa opción y denunciaron la maniobra como un “pucherazo” que vulneraba las normas internas del partido.

Las escenas en la sala Ramón Rubial fueron caóticas. Voces como la de Susana Díaz, entonces presidenta de la Junta de Andalucía, se alzaron entre gritos y lágrimas denunciando la falta de transparencia. Incluso destacados miembros del PSOE como Josep Borrell expresaron preocupación por el proceso, afirmando que se les pedía votar sin claridad en el procedimiento ni acceso a la documentación necesaria.

El uso de la urna secreta, introducida en la sala en medio de fuertes acusaciones, solo incrementó la tensión. Ciento diecisiete miembros solicitaron la palabra para tratar infructuosamente de alcanzar un consenso. Durante el forcejeo político, figuras clave como Rodolfo Ares y Verónica Pérez se enfrentaron públicamente, reflejando la profunda fractura interna que atravesaba el partido en aquel momento.

El incidente resultó en la caída de Pedro Sánchez como líder del PSOE, aunque su regreso no se haría esperar, inspirando una transformación en la política interna y el liderazgo del partido años después. Este episodio, documentado ahora con material audiovisual que permaneció guardado durante casi una década, sigue siendo símbolo de la crisis interna más grave del PSOE durante el siglo XXI.

Procedencia: The Objective ([enlace])